Éste es un postre delicioso de inspiración japonesa elaborado con judías azuki, que se venden en tiendas chinas de alimentación y en herbolarios.
Ingredientes:
100 g de judías azuki (son rojas y pequeñitas)
100 g de azúcar integral de caña
80 g de sésamo negro
2 cucharadas de aceite de sésamo (mejor de primera presión en frío, el que venden en los supermercados está tostado y tiene un sabor demasiado fuerte)
50 g de nueces picadas
50 g de harina de algarroba (de venta en herbolarios)
Elaboración:
Dejar las judías azuki 12 horas en remojo. Cocerlas en abundante agua durante 10 minutos. Cambiarles el agua. Volver a cocer otros 10 minutos y cambiar el agua. Por último, dejar cocer una hora con una pizca de sal. Colar el agua y volver a poner a fuego suave las judías con la mitad del azúcar, removiendo. Cuando el azúcar está líquida, pasar por la batidora hasta obtener una pasta homogénea. Cuando la pasta se entibie, meterla en la nevera una hora. Mientras, tostar ligeramente las semillas de sésamo negro y triturarlas con el resto de azúcar y el aceite de sésamo. Sacar la pasta de azuki de la nevera y, con las manos humedecidas, hacer bolitas. Luego hacerles un agujero en el centro, rellenarlo con la crema de sésamo y cerrarlo. Pasar cada bolita por harina de algarroba con nueces picadas. Dejar enfriar 2 horas antes de servir.
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